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El 2025 fue, sin dudas, un año
extraordinariamente desafiante para
Swiss Medical. La transformación del
sistema de salud derivada de la
Resolución 1/25 de la
Superintendencia de Servicios de
Salud representó uno de los cambios
estructurales más profundos de las
últimas décadas, con impacto
directo, inmediato y de gran
magnitud sobre el modelo operativo,
contractual y prestacional vigente.
Sin pretender jerarquizar el cambio
en términos históricos, sí puede
afirmarse que su efecto fue abrupto,
disruptivo y sistémico,
especialmente si se considera el
esquema contractual que Swiss
Medical mantenía con las Obras
Sociales. Un esquema que, durante
más de veinte años, había sido el
principal mecanismo para canalizar
aportes hacia las empresas de
medicina privada.
El cambio fue absoluto. Los
convenios de triangulación con Obras
Sociales dejaron de existir y el
sistema mutó en su totalidad. La
mayoría de las EMP operábamos bajo
acuerdos que permitían derivar
aportes a través de una Obra Social,
bajo la modalidad de RED DE
PRESTADORES, donde la empresa de
medicina privada ofrecía su red
prestacional para cubrir el PMO -o
parte de este- a los afiliados que
derivaban sus aportes. Ese modelo
dejó de ser viable de manera
inmediata.
El impacto fue directo sobre las
Obras Sociales trianguladoras y, en
términos de servicio, alcanzó
también a las empresas de medicina
privada con convenios activos. La
Resolución 1/25 vino a poner fin a
un sistema de derivación que había
estructurado el funcionamiento del
sector durante más de dos décadas,
obligando a las Obras Sociales a
reconfigurar su formato operativo y
su rol dentro del sistema.
Cuando hablamos de Swiss Medical,
hablamos inevitable- mente de
nuestros clientes. Y cuando hablamos
de clientes, no nos referimos
únicamente a los afiliados, sino
también -y muy especialmente- a los
equipos de Recursos Humanos de las
empresas, que se convirtieron en
actores centrales y protagonistas en
la gestión de esta coyuntura.
La resolución modificó de manera
abrupta los padrones, el
direccionamiento de los aportes y
desarticuló contratos entre Empresas
de Medicina Prepaga y Obras Sociales
con más de treinta años de vigencia.
Todo ocurrió en un plazo
extremadamente corto, sin esquemas
de transición ni mecanismos de
gradualidad que amortiguaran el
impacto.
Desde una mirada prestacional, el
impacto fue profundo. El modelo
previo se basaba en un PMO
compartido: Swiss Medical operaba
bajo contratos de red prestacional
de una Obra Social, cubriendo una
parte del PMO, mientras que las
Obras Sociales administraban el
resto. En particular, estas
gestionaban las prestaciones
vinculadas a Integración y aquellas
con recupero vía S.U.R.G.E.,
financiadas a través del Fondo
Solidario de Distribución (FSD). El
resto del PMO quedaba bajo la
responsabilidad de Swiss Medical.
Para graficar lo vivido desde lo
prestacional, podría compararse con
una obra teatral de género
indefinido. No fue COMEDIA ni
TRAGEDIA clásica. Hubo DRAMA,
MISTERIO, ACCION y SUSPENSO. DRAMA,
por la ausencia de respuestas claras
durante semanas; MISTERIO, porque la
interpretación normativa se iba
construyendo en tiempo real; ACCION,
por la necesidad de resolver
múltiples situaciones críticas en
simultáneo; y SUSPENSO, porque
muchas soluciones se implementaban
sin certeza inmediata sobre su
efectividad. No hubo espacio para la
liviandad ni para la pausa.
En ese contexto, el compromiso
estratégico fue claro: estar siempre
al lado del cliente. Acompañamos día
a día a los equipos de “Recursos
Humanos” de las empresas, que fueron
verdaderos socios estratégicos en la
gestión de la crisis. El equipo
Corporate de Swiss Medical tuvo un
rol clave, con presencia permanente
y actitud proactiva, incluso en
escenarios donde las respuestas aún
estaban en construcción.
Puertas adentro, múltiples áreas
realizaron un trabajo extraordinario
detrás de escena. Discapacidad,
Gestión de Prestaciones, Centro de
Clientes y Operaciones sostuvieron
el sistema, priorizando la
resolución concreta de los problemas
y respaldando al frente comercial en
un contexto de altísima exigencia
operativa.
Mención especial merecen los equipos
de “Recursos Humanos” de las
empresas clientes. Fueron quienes
enfrentaron de primera mano la
angustia, la incertidumbre y
situaciones personales
extremadamente complejas de sus
colaboradores. Su rol fue
determinante para contener, ordenar
y acompañar en un escenario de
máxima tensión.
Al cierre de 2025, podemos afirmar
con convicción que el sistema se
encuentra prácticamente regularizado
y que este capítulo empieza a quedar
atrás. Hoy estamos jugando otro
partido: uno que nos permitirá, a
partir de 2026, volver a poner foco
en desarrollo, creatividad y
propuesta de valor, con una agenda
renovada donde el cliente vuelva a
ocupar el centro de la estrategia,
ya no desde la emergencia, sino
desde la construcción.
| (*)
Director – Dirección
Comercial Corporativa –
Swiss Medical Group |
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